Humanos guía: cómo cuidar de un perro ciego

Hace unos días nos hemos topado con una campaña lazada por Pedrigree en Brasil, que trata un tema que, creemos, necesita más visibilidad. Bajo el nombre “Human Guides”, la marca lanza un programa de entrenamiento para educar a los dueños de perros con problemas visuales.

Además del vídeo, que os dejamos a continuación, han creado una plataforma online dónde podemos encontrar consejos y recomendaciones dirigidos a aquellas personas que conviven con canes ciegos: precauciones a tener en cuenta, necesidades especiales que debemos cubrir, recomendaciones en el día a día, etc.

Os recomendamos pasar por la web y ver los vídeos que han preparado (están en inglés y brasileño), pero, además, os lanzamos aquí algunos puntos clave a tener en cuenta:

  • Lo primero es saber que no es lo mismo, ni (lógicamente) se comporta de la misma manera, un perro que ha nacido ciego que uno que se ha quedado ciego por enfermedad, edad o accidente. Un cachorro que nace sin visión, vivirá el proceso con mucha más naturalidad que un perro que ha perdido la vista en un momento más avanzado de su vida
  • Es muy importante el momento de “llegada” del can a su nuevo hogar. Lo ideal es, en un primer momento, dejarle disponible de un lugar o zona más reducida e ir ampliando el espacio poco a poco; de esta manera le será más fácil adaptarse y conocer la casa
  • El olfato se convertirá en su sentido estrella: es su nueva forma de conocer el mundo, así que déjale que huela todo lo que quiera, que identifique las distintas zonas, las personas, los objetos
  • Hasta que no estemos seguros de que conoce a la perfección todos los recovecos, lo mejor es tener cuidado con aquello que pueda resultar peligrosos: cubrir esquinas, retirar objetos que puedan caer sobre él/ella, proteger las escaleras, etc.
  • No cambies radicalmente los muebles u objetos voluminosos de casa, eso puede descolocarle/a y generar una situación desesperante
  • De igual manera, no le asustes e intenta dirigirte siempre hacia él/ella llamándole primero por su nombre para luego poder interactuar
  • Salir a pasear siempre con collar o correa y avisar a las personas que se puedan acercar que no lo toquen sin previo aviso (para evitar, como ya hemos visto, que se asuste)
  • No debemos descartar la opción de introducir en su vida un nuevo compañero: un perro guía. Así es, estamos acostumbrados a ver perros guías acompañando a personas con problemas de visión pero, ¿sabías que también pueden ayudar a otros perros? Con entrenamiento y mucha paciencia, conseguirás que se cree una relación muy especial llena de amor y protección

Y ante cualquier duda… ¡aquí estamos para resolverla! 🙂

2018-08-23T09:22:54+01:00