La mayoría de los casos clínicos se pueden tratar de forma ambulatoria. No obstante, en muchas ocasiones, la gravedad de un paciente requiere hospitalización para su monitorización y tratamiento. Terapias como fluidoterapia, nutrición parenteral, transfusiones de sangre etc. deben realizarse en un hospital.

Además  la hospitalización permite realizar pruebas diagnósticas (extracciones de sangre y orina para analíticas, estudios radiológicos, ECGs…) para, de una manera lógica y ordenada, monitorizar y tratar pacientes antes y después de cirugías, controlar pacientes politraumatizados, críticos etc.

Nuestro Servicio de Hospitalización está controlado las 24 horas del día por personal profesional veterinario y auxiliar, y cuenta con dos salas separadas para perros y gatos con  quince boxes individuales y bombas de infusión y perfusión. Además dispone de otros tres boxes de cuidados intensivos con control de temperatura y humedad para los pacientes más graves.