¿Cómo saber si tu perro o gato está en su peso ideal?
El peso adecuado depende de muchos factores, como la raza, la edad, el tamaño, la constitución corporal y el estado general de cada animal.
Una de las formas más sencillas de hacer una primera valoración en casa es observar y tocar su cuerpo. En un animal con una condición corporal adecuada, las costillas deberían poder palparse con facilidad, aunque no necesariamente verse de forma marcada. Si tenemos que ejercer mucha presión para encontrarlas o prácticamente no podemos percibirlas, puede existir un exceso de grasa corporal.
También es útil observar a nuestra mascota desde arriba. En muchos perros y gatos debería apreciarse cierta cintura detrás de las costillas. Desde un lateral, el abdomen suele presentar una ligera elevación hacia la zona posterior. Cuando la silueta se vuelve más redondeada y desaparece la cintura, conviene prestar atención.
Señales que pueden acompañar al sobrepeso
Además de los cambios físicos, pueden aparecer pequeñas modificaciones en el comportamiento cotidiano. Una mascota con exceso de peso puede cansarse antes durante los paseos, mostrar menos interés por jugar o evitar determinados movimientos que anteriormente realizaba sin dificultad.
En los gatos, por ejemplo, el exceso de peso puede dificultar el aseo de determinadas partes del cuerpo. También puede hacer que les cueste más subir a superficies elevadas o mantener el mismo nivel de actividad.
¿Por qué engordan nuestras mascotas?
El aumento de peso suele producirse cuando el aporte de energía es superior al gasto diario. Sin embargo, detrás de esta situación pueden intervenir diferentes factores.
La cantidad de alimento, los premios, restos de comida, snacks y pequeños extras que ofrecemos a lo largo del día pueden sumar muchas más calorías de las que imaginamos. A esto se puede añadir una disminución de la actividad física, algo especialmente habitual en animales de edad avanzada o con determinados problemas de movilidad.
La edad, la esterilización, el estilo de vida y algunas enfermedades también pueden influir en el peso corporal. Por este motivo, antes de reducir de forma importante la cantidad de comida o realizar cambios bruscos en la dieta, es preferible contar con asesoramiento profesional.
Perder peso debe hacerse de forma progresiva
Si un perro o gato necesita perder peso, el objetivo no debería ser conseguir una bajada rápida. Una pérdida controlada y progresiva permite adaptar la alimentación y la actividad física de forma segura.
En gatos, además, nunca deben realizarse restricciones alimentarias extremas ni periodos prolongados sin comer. Una pérdida de peso demasiado rápida puede provocar problemas graves, por lo que cualquier plan de adelgazamiento debería estar supervisado por un veterinario.
Prevenir es más fácil que corregir
Controlar regularmente el peso y la condición corporal permite detectar pequeños cambios antes de que se conviertan en un problema mayor.
Pesajes periódicos, revisiones veterinarias y una alimentación ajustada a las necesidades reales de nuestra mascota son herramientas sencillas que pueden ayudar a mantener un peso saludable durante todas las etapas de su vida.
Si tienes dudas sobre si tu perro o gato está en su peso ideal, una valoración veterinaria puede ayudar a determinar su condición corporal y establecer unas pautas adecuadas de alimentación y actividad.
Este artículo tiene carácter informativo y educativo, y en ningún caso sustituye la valoración de un veterinario. Si tu mascota presenta cualquier síntoma de urgencia, te recomendamos acudir al Hospital Veterinario Asturias, donde contamos con servicio de urgencias 24 horas. Llámanos al 985 13 15 45.
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