Elegir un arnés para nuestro perro no debería depender únicamente del diseño o del color. El tamaño, la forma de su cuerpo, su manera de caminar, si tira de la correa, su edad o incluso determinados problemas de salud pueden hacer que un modelo resulte más apropiado que otro.
Un arnés correctamente colocado permite repartir mejor la tensión durante el paseo y evitar que toda la presión recaiga sobre el cuello. Aun así, si está mal ajustado también puede provocar roces, molestias o limitar el movimiento.
Arnés en forma de Y
Es uno de los diseños más habituales. Visto desde delante, las cintas forman una especie de “Y” sobre el pecho.
Suele adaptarse bien a muchos perros porque deja bastante libre la zona de los hombros y distribuye la presión por el pecho y el tronco.
Es importante comprobar que las cintas no queden demasiado cerca de las axilas ni interfieran con el movimiento natural de las patas delanteras.
Arnés tipo H
Los arneses tipo H están formados por varias correas que rodean el cuello y el tórax y se conectan entre sí.
Suelen ofrecer bastantes posibilidades de regulación, por lo que pueden adaptarse bien a perros con constituciones corporales diferentes.
Su principal ventaja es que permiten realizar un ajuste bastante preciso si se colocan correctamente.
Arnés tipo chaleco
Los arneses tipo chaleco cubren una superficie mayor del pecho y, en algunos casos, también parte de la espalda.
Suelen fabricarse con materiales suaves o acolchados y pueden resultar especialmente cómodos para perros pequeños.
En épocas de calor conviene prestar atención a la transpirabilidad del tejido y, en perros de pelo largo, revisar que no se formen nudos o rozaduras.
Arnés antitirones
Este tipo de arnés está pensado para facilitar el control de perros que tienden a tirar durante el paseo.
Muchos modelos incorporan un punto de enganche delantero en el pecho que ayuda a redirigir el movimiento del perro cuando ejerce demasiada tensión.
Aun así, el arnés por sí solo no enseña a caminar sin tirar. Lo ideal es acompañarlo de un trabajo de educación y refuerzo positivo.
Arnés con enganche en la espalda
Es uno de los modelos más conocidos. La correa se engancha en una anilla situada sobre la espalda.
Puede ser cómodo para perros que ya pasean de forma tranquila y no ejercen una tensión constante sobre la correa.
También es habitual en actividades al aire libre, aunque en perros que tiran mucho puede ofrecer menos control que un modelo con enganche delantero.
Arnés antiescape
Algunos perros tienden a retroceder cuando se asustan y pueden llegar a salirse del arnés.
Para estos casos existen modelos con una cinta adicional alrededor del abdomen que aportan mayor seguridad.
Pueden ser especialmente útiles en perros miedosos, recién adoptados o animales que intentan escapar ante ruidos o situaciones desconocidas.
Arnés de soporte
También existen arneses diseñados para ayudar a perros mayores, en rehabilitación o con problemas de movilidad.
Estos modelos incorporan asas o sistemas de soporte que permiten ayudar al animal a levantarse, caminar o subir escalones.
Cuando existe una lesión, artrosis, debilidad muscular o algún problema neurológico, lo recomendable es elegir el tipo de soporte siguiendo las indicaciones del veterinario.
Arneses deportivos
Para correr, hacer senderismo, practicar canicross u otras actividades existen modelos específicos.
Estos arneses están diseñados para repartir la tracción de una manera diferente y deben adaptarse tanto al cuerpo del perro como al tipo de actividad.
Un arnés destinado a paseos tranquilos no siempre es adecuado para realizar deporte de forma intensa.
¿Cómo saber si el arnés está bien ajustado?
La talla es tan importante como el tipo de arnés.
Debe quedar suficientemente ajustado para evitar que el perro pueda salirse, pero sin comprimir su cuerpo. Como referencia, normalmente debería ser posible introducir uno o dos dedos entre las cintas y la piel.
También conviene observar al perro mientras camina para comprobar que las correas no rozan las axilas, no se desplazan y no limitan el movimiento.
En cachorros es especialmente importante revisar el ajuste con frecuencia, ya que crecen rápidamente.
¿Arnés o collar?
No existe una única respuesta válida para todos los perros.
Un collar puede utilizarse en animales que caminan de forma tranquila, mientras que un arnés puede ser una buena opción cuando queremos evitar que la tensión recaiga directamente sobre el cuello o necesitamos un mayor control durante el paseo.
En perros con problemas respiratorios, cervicales, de movilidad o con otras condiciones de salud, conviene valorar la elección de forma individual.
El mejor arnés es el que se adapta a tu perro
No todos los perros necesitan el mismo modelo. Dos animales del mismo peso pueden tener una forma corporal, una manera de caminar y unas necesidades completamente diferentes.
Observar cómo se mueve tu perro, comprobar que el arnés no produce rozaduras y revisar periódicamente el ajuste son pequeños detalles que pueden marcar una gran diferencia.
Si tienes dudas sobre qué tipo de arnés utilizar, especialmente si tu perro presenta dolor, dificultades respiratorias, problemas de movilidad o tira con mucha intensidad, consulta con tu veterinario.
Este artículo tiene carácter informativo y educativo, y en ningún caso sustituye la valoración de un veterinario. Si tu mascota presenta cualquier síntoma de urgencia, te recomendamos acudir al Hospital Veterinario Asturias, donde contamos con servicio de urgencias 24 horas. Llámanos al 985 13 15 45.
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