Fuegos artificiales y mascotas: cómo protegerlas durante San Mateo

Con la llegada de las fiestas de San Mateo, Oviedo se llena de música, actividades, gente en las calles y algunos de los eventos más esperados del año. Entre ellos se encuentra la tradicional Noche de los Fuegos, prevista este año para el domingo 20 de septiembre a las 22:00 horas en el parque Tuero Bertrand, en Montecerrao. Un espectáculo que para muchas personas supone uno de los momentos destacados de las fiestas, pero que para algunos animales puede convertirse en una experiencia especialmente estresante.

Los fuegos artificiales producen sonidos muy intensos, repentinos e impredecibles. Nosotros sabemos de dónde proceden y entendemos que forman parte de una celebración, pero nuestros perros, gatos y otros animales no pueden interpretar lo que está ocurriendo de la misma manera. Para ellos, una sucesión inesperada de explosiones, acompañada además de destellos luminosos, puede percibirse como una amenaza y desencadenar una reacción de miedo.

¿Por qué tienen tanto miedo a los fuegos artificiales?

El miedo a los ruidos intensos es relativamente frecuente, especialmente entre los perros. Algunos animales simplemente se muestran inquietos, mientras que otros pueden desarrollar respuestas mucho más intensas. Jadeo excesivo, temblores, caminar continuamente de un lado para otro, esconderse, ladrar, maullar, buscar constantemente a sus propietarios o intentar escapar son algunos de los comportamientos que podemos observar.

En los casos de mayor ansiedad también pueden aparecer salivación excesiva, pérdida momentánea del apetito, intentos de esconderse en lugares poco habituales o conductas destructivas motivadas por el deseo de escapar. El problema no es únicamente el volumen del sonido: la imprevisibilidad de las explosiones y los destellos contribuye a que el animal no pueda anticipar cuándo llegará el siguiente ruido.

Los gatos también pueden reaccionar escondiéndose durante largos periodos, intentando huir o evitando comer y beber. En otros animales, como conejos, cobayas, hámsteres o pequeños roedores, un entorno repentinamente ruidoso también puede producir una situación importante de estrés.

Por eso, durante unas fiestas como San Mateo es recomendable anticiparnos, especialmente si ya sabemos que nuestro animal ha mostrado miedo a los petardos, tormentas o fuegos artificiales en otras ocasiones.

Prepara un lugar seguro dentro de casa

Una de las medidas más útiles es proporcionar al animal un lugar en el que pueda refugiarse. Puede ser una habitación interior, una zona debajo de una mesa, su cama habitual o cualquier espacio de la casa donde normalmente se encuentre cómodo.

No debemos obligarle a permanecer allí si quiere desplazarse a otra zona. Lo importante es ofrecerle alternativas seguras y permitir que elija dónde se siente más protegido. Si decide esconderse, tampoco conviene intentar sacarlo a la fuerza.

Cerrar ventanas y puertas y bajar persianas o correr las cortinas puede ayudar tanto a amortiguar el sonido como a disminuir los destellos de luz. Podemos dejar encendida la televisión, la radio o poner música a un volumen moderado para generar un sonido ambiente más constante que reduzca el contraste con las explosiones del exterior.

Adelanta el paseo de tu perro

Si sabemos que por la noche habrá fuegos artificiales, lo recomendable es realizar el paseo principal con suficiente antelación, preferiblemente cuando todavía haya luz y antes de que comience el espectáculo.

Durante las horas próximas a los fuegos debemos extremar las precauciones. Incluso un perro que habitualmente responde perfectamente puede reaccionar de manera inesperada ante una explosión repentina. Por esta razón, no deberíamos dejarlo suelto en zonas abiertas ni llevarlo a ver los fuegos artificiales.

También debemos comprobar que su identificación y los datos asociados al microchip están actualizados. Los intentos de huida provocados por el miedo son uno de los principales riesgos relacionados con este tipo de celebraciones.

Los gatos, mejor dentro de casa

Si nuestro gato tiene acceso habitual al exterior, durante las noches en las que sabemos que habrá fuegos artificiales es recomendable mantenerlo dentro de casa antes de que empiece a oscurecer.

Ventanas, puertas y gateras deberían permanecer cerradas para evitar que pueda escapar asustado. Dentro de casa debemos proporcionarle sus recursos habituales —agua, comida, bandeja sanitaria y zonas de descanso— y permitirle esconderse donde se encuentre más cómodo.

Muchos gatos buscan lugares elevados, cajas, armarios o espacios pequeños cuando están asustados. Es un comportamiento normal y no deberíamos obligarlos a salir. Si el gato busca nuestra compañía podemos permanecer junto a él y acariciarlo si eso le ayuda, pero si prefiere esconderse es mejor respetar su espacio.

¿Y los animales pequeños?

Conejos, cobayas, hámsteres y otros pequeños animales también pueden verse afectados por los ruidos. Cuando sea posible, podemos alejar sus recintos de ventanas y de las zonas más expuestas de la vivienda. Si viven habitualmente en el exterior, conviene valorar trasladarlos previamente a un lugar interior tranquilo y seguro.

Podemos cubrir parcialmente el recinto para reducir los destellos y proporcionar sensación de refugio, pero siempre asegurándonos de que mantiene una ventilación adecuada. Añadir más material de cama o zonas donde puedan esconderse también puede ayudarles a sentirse protegidos.

¿Debemos acariciar a un perro que está asustado?

Existe una idea bastante extendida de que acariciar o acompañar a un perro cuando tiene miedo puede reforzar esa conducta. Sin embargo, el miedo es una emoción, no un comportamiento que el animal elija realizar para obtener una recompensa.

Nuestra actitud debe ser tranquila y normal. Si el perro busca nuestra compañía podemos permanecer a su lado y proporcionarle contacto si eso le ayuda a relajarse. Si prefiere esconderse o mantenerse apartado, debemos permitirle hacerlo. Lo que nunca debemos hacer es reñirle, castigarlo o intentar obligarlo a enfrentarse al ruido.

Cuando el miedo es muy intenso

Hay animales que presentan verdaderas fobias a los ruidos y para los que cerrar las ventanas o proporcionarles un refugio puede no ser suficiente. Si nuestro perro o gato tiembla de forma intensa, intenta escapar, se hace daño, permanece extremadamente agitado durante mucho tiempo o cada año reacciona peor ante los fuegos artificiales, es aconsejable hablar con nuestro veterinario.

Existen diferentes estrategias para abordar estos casos. Los programas de desensibilización y contracondicionamiento permiten trabajar progresivamente con sonidos de fuegos artificiales a volúmenes muy bajos, asociándolos con experiencias positivas y aumentando gradualmente su intensidad siempre que el animal permanezca relajado.

Este entrenamiento, sin embargo, debe realizarse con tiempo. Intentar acostumbrar a un perro a los fuegos reproduciendo sonidos fuertes justo unos días antes de las fiestas puede conseguir precisamente el efecto contrario.

En algunos animales también pueden utilizarse feromonas u otros productos destinados a reducir la ansiedad. Cuando el miedo es especialmente intenso, el veterinario puede valorar además la utilización de medicación específica. Estos tratamientos deben estar siempre prescritos y supervisados por un profesional y, en muchos casos, deben administrarse antes de que comiencen los primeros signos de pánico.

Nunca debemos administrar tranquilizantes, medicamentos destinados a personas ni productos recomendados para otro animal sin consultar previamente con el veterinario.

Prepararnos antes de que empiecen los fuegos

Conocer el horario de los espectáculos pirotécnicos nos permite organizarnos con antelación. Pasear al perro antes, mantener a los gatos dentro de casa, preparar un espacio tranquilo, cerrar ventanas y persianas y permanecer cerca de nuestro animal puede hacer que una noche complicada resulte mucho más llevadera.

 

Este artículo tiene carácter informativo y educativo, y en ningún caso sustituye la valoración de un veterinario. Si tu mascota presenta cualquier síntoma de urgencia, te recomendamos acudir al Hospital Veterinario Asturias, donde contamos con servicio de urgencias 24 horas. Llámanos al 985 13 15 45.

2026-09-14T12:38:30+02:00

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