Las vacaciones son una oportunidad para descansar, descubrir nuevos lugares y compartir más tiempo con nuestros animales. Sin embargo, viajar en verano con mascotas requiere cierta planificación para evitar imprevistos y garantizar que el desplazamiento sea seguro y cómodo para todos.
Revisa su estado de salud antes de viajar
Antes de realizar un trayecto largo, es recomendable acudir al veterinario para comprobar que la mascota se encuentra en condiciones adecuadas para viajar.
Durante esta revisión se puede valorar su estado general, comprobar las vacunas y desparasitaciones, revisar los tratamientos habituales y recibir recomendaciones adaptadas al destino. Esto es especialmente importante en animales mayores, cachorros, pacientes con enfermedades crónicas o mascotas que toleran mal los desplazamientos.
Además, algunos destinos pueden presentar una mayor presencia de mosquitos, garrapatas u otros parásitos. El veterinario podrá indicar qué medidas preventivas son las más adecuadas según la zona, la duración del viaje y las características del animal.
Comprueba la documentación y los datos del microchip
La identificación de la mascota debe estar correctamente actualizada. Antes de salir, comprueba que el número de teléfono y los datos asociados al microchip son correctos. También es aconsejable que el animal lleve una placa identificativa con un teléfono de contacto.
Si el viaje se realiza dentro de España, conviene llevar su cartilla sanitaria oficial actualizada. Cuando se viaja a otro país de la Unión Europea con perros, gatos o hurones, generalmente se exige que el animal esté identificado mediante microchip, tenga una vacuna antirrábica válida y disponga del pasaporte europeo para animales de compañía.
Los requisitos pueden cambiar dependiendo del país de destino y del lugar de procedencia. Algunos territorios también exigen tratamientos antiparasitarios, certificados sanitarios o pruebas adicionales. Por este motivo, es importante consultar las condiciones concretas con suficiente antelación y no dejar estos trámites para los últimos días.
Garantiza su seguridad durante el trayecto
La mascota nunca debe viajar suelta dentro del vehículo. Además de poder sufrir lesiones en caso de frenazo o accidente, podría moverse por el habitáculo, distraer al conductor o interferir en la conducción.
El sistema de seguridad debe escogerse teniendo en cuenta el tamaño y las características del animal. Entre las opciones habituales se encuentran el transportín correctamente colocado y asegurado, el arnés de seguridad con doble enganche o la combinación de transportín y rejilla divisoria en animales de mayor tamaño.
Los transportines pequeños pueden colocarse en el suelo, detrás de los asientos delanteros. En el caso de transportines grandes, la DGT recomienda situarlos en el maletero, en posición transversal al sentido de la marcha, acompañados de una rejilla divisoria.
Antes del viaje también puede ser útil acostumbrar progresivamente al animal al transportín, al arnés y a los trayectos en coche. Un entorno conocido, una manta con su olor y una conducción suave pueden ayudar a reducir el estrés.
Prepara agua, comida y medicación suficiente
Al viajar en verano con mascotas, el agua debe estar siempre disponible. Lleva una botella o garrafa con cantidad suficiente, además de un bebedero portátil que puedas utilizar durante las paradas.
También debes incluir su comida habitual para todos los días del viaje. Cambiar repentinamente de alimentación durante las vacaciones puede provocar molestias digestivas, por lo que resulta preferible llevar una cantidad suficiente del alimento que consume normalmente.
En caso de que la mascota siga algún tratamiento, prepara toda la medicación necesaria para la estancia y algunos días adicionales por si se produce algún retraso. Guarda también la pauta, la receta o el informe veterinario correspondiente y anota los teléfonos de tu clínica habitual y de algún centro veterinario cercano al lugar de destino.
No deben administrarse tranquilizantes ni medicamentos destinados a personas sin la indicación expresa de un veterinario. La medicación debe adaptarse al animal, a su estado de salud y a las características del viaje.
Incluye un botiquín básico para mascotas
Un pequeño botiquín puede ser útil para atender lesiones leves hasta recibir asistencia veterinaria. Su contenido debe adaptarse a cada animal y conviene prepararlo siguiendo las recomendaciones del veterinario.
Puede contener gasas estériles, vendas, guantes, suero fisiológico, material para limpiar pequeñas heridas, pinzas, un quitagarrapatas, tijeras de punta redondeada y la medicación habitual del animal. También es recomendable llevar una fotografía reciente de la mascota y los datos de contacto de centros veterinarios de la zona.
El botiquín permite realizar una primera actuación, pero no sustituye la atención profesional. Ante una herida importante, dificultad respiratoria, vómitos repetidos, desorientación, pérdida de consciencia o cualquier síntoma preocupante, se debe acudir a un veterinario.
Evita las horas de mayor calor
Las altas temperaturas son uno de los principales riesgos al viajar en verano con mascotas. Siempre que sea posible, organiza el desplazamiento durante las primeras horas de la mañana o al final de la tarde.
Mantén el vehículo correctamente ventilado y realiza paradas frecuentes para que el animal pueda beber, descansar, pasear y hacer sus necesidades. Durante estas paradas debe permanecer sujeto con correa antes de abrir las puertas, especialmente en lugares desconocidos o próximos a carreteras.
Nunca dejes a una mascota sola dentro de un coche estacionado, aunque esté a la sombra, las ventanillas estén parcialmente abiertas o la parada parezca breve. La temperatura interior puede aumentar rápidamente y provocar un golpe de calor.
El jadeo muy intenso, la salivación abundante, el decaimiento, los temblores, la descoordinación, los vómitos o la dificultad para mantenerse en pie pueden indicar un problema relacionado con el calor. Ante estos síntomas, es necesario llevar al animal a un lugar fresco, comenzar a refrescarlo de forma progresiva y acudir inmediatamente a un centro veterinario.
Comprueba que el alojamiento admite mascotas
Antes de reservar, confirma directamente con el alojamiento cuáles son sus condiciones. Algunos establecimientos admiten animales, pero establecen límites de peso, número de mascotas, zonas de acceso o suplementos adicionales.
También conviene comprobar las normas aplicables en playas, parques, espacios naturales y medios de transporte. Lleva siempre bolsas para recoger sus deposiciones, correa, arnés, bozal cuando sea necesario y una cama o manta que ayude al animal a reconocer un espacio propio dentro del alojamiento.
Mantener una rutina similar a la habitual, respetando sus horarios de comida, descanso y paseo, puede facilitar su adaptación durante los primeros días.
Lista rápida antes de salir de viaje
Antes de comenzar las vacaciones, comprueba que llevas:
- Cartilla sanitaria o pasaporte para animales de compañía.
- Microchip y datos de contacto actualizados.
- Sistema de sujeción o transportín adecuado.
- Correa, arnés y placa identificativa.
- Agua y bebedero portátil.
- Comida suficiente para toda la estancia.
- Medicación habitual e informes veterinarios.
- Botiquín básico.
- Bolsas higiénicas y artículos de limpieza.
- Cama, manta o algún objeto familiar.
- Teléfonos de veterinarios cercanos al destino.
Disfruta del verano con seguridad
Viajar en verano con mascotas puede ser una experiencia muy positiva, siempre que se tengan en cuenta sus necesidades. Preparar la documentación, elegir un sistema de transporte seguro, prevenir los efectos del calor y realizar una revisión veterinaria antes de salir ayuda a reducir riesgos y evitar contratiempos.
Antes de comenzar las vacaciones, pide cita con tu veterinario. Una revisión permitirá comprobar el estado de salud de tu mascota y adaptar la prevención, la medicación y los cuidados al destino elegido.
Este artículo tiene carácter informativo y educativo, y en ningún caso sustituye la valoración de un veterinario. Si tu mascota presenta cualquier síntoma de urgencia, te recomendamos acudir al Hospital Veterinario Asturias, donde contamos con servicio de urgencias 24 horas. Llámanos al 985 13 15 45.