¿Quieres ser un dueño de 10?

A veces de las grandes catástrofes también se sacan cosas positivas.

Nos ha tocado vivir una cuarentena, suena a película de miedo.

No sé vosotros, pero a mí me gustaría pensar que incluso de esta horrible situación, podemos sacar algo bueno.

El tiempo extra, recluidos en casa, tiene que servirnos para algo.

Ya hemos oído por todos los medios las recomendaciones de mantener actividades y rutinas, así que quiero proponeros algo un poco más allá de hacer limpieza general de la cocina 😉

Éste es mi plan, me hace mucha ilusión comenzar con un diario de perros felices en casa con sus dueños.

Quizás éstos días de adversidad nos sirvan para aprender juegos, mejorar nuestro conocimiento sobre ellos, aumentar nuestro nivel de comunicación y aburrirnos todos un poco menos. 

PROPUESTA PARA UN DÍA

Aprender a enseñar.

¿Habéis oído hablar en alguna ocasión del adiestramiento básico en obediencia?

Muchas veces cuando me ha tocado explicar lo que es un ABO  recurro al símil del teatrillo.

¿Sabéis cómo sería ser un dueño 10?, ¿Qué habría que hacer?

Pues es muy fácil, premiarle siempre que hace algo bien y simplemente ignorar cualquier conducta que nos desagrade. Con saber esto ya podéis ser el mejor amigo del perro.

Pero esto que resulta tan fácil, a veces no lo es. Cuando realizamos ejercicios de ABO en positivo con nuestro perrete, estamos haciendo un «teatrillo» de lo que es ser un dueño cañón.

Como si fuera una mini-representación de cómo hacerlo. Estás pasando un rato con él, le propones hacer algo y si lo hace ¡genial!, les das su merecido premio y le subes su autoestima perruna. Pero si no lo hace, vuelve a intentarlo. Eso es ser un dueño perfecto.

¿Cómo empezamos?

Según toooodos los estudios que existen hoy en día en comportamiento animal, si quieres que tu perro aprenda cualquier cosa la mejor manera es…

Hacemos que el perrito, de modo casual, realice cualquier cosa, haga algún movimiento, o adquiera alguna postura. La primera vez que lo haga, en el momento en el que está justo realizando esa acción le ponemos un nombre y luego hacemos repeticiones, repitiendo ese nombre y premiándole por hacer esa acción. Esto vale para cualquier cosa.

Lo voy a explicar con el SIT (sentado) aunque muy visto.

Se pone uno delante del perrín con un premio, intentamos hacer el movimiento de llevarlo hacia la parte de atrás del perro para que al acompañar al premio con la mirada se siente. Si salta a por él, con santa paciencia, lo retiramos y nos damos la vuelta, tantas veces como haga falta, hasta que por casualidad pose el culete en el suelo (y lo tiene que hacer el solito, no vale darles un toquecito con la mano para ayudar.

Cuando esté haciéndolo se dice la palabra mágica (SIT, o cualquier otra palabra, si queremos ser originales…) y una vez sentado, se le dice que muy bien, le acariciamos, le damos el premiazo, y nos ponemos todos muy contentos.

Pues así todo, porque la verdad es que el adiestramiento os lo podéis inventar, ¿qué es lo peor que puede pasar?¿Qué le deis premios de más?¿Qué premiéis cualquier cosa que haga?  Es ser un poco como un abuelo que se le cae la baba con su nieto, nada tiene de malo y hasta eso tiene nombre, se llama free time y es premiar todo, lo que sea, a lo loco, toda cosa que haga está bien hecha, y eso sube la autoestima a cualquiera.

¿Y sabéis lo mejor? La diferencia que existe entre un perrito que sabe una orden, una.

Sabe lo que su dueño le está pidiendo, conoce la palabra y sabe lo que viene detrás. A diferencia de un perrin que no sabe ni una orden, es un abismo.

Ese tiempo que habéis pasado juntos, y que le has dicho que lo hace muy bien, para ellos es oro.

Y de repente esa brecha de comunicación que hay entre Toby, Kira, Hommer, Dólar, Luna y su amigo humano, se rompe.

Probadlo, es buenísimo.

Y lo dicho, inventad nuevos comandos para nuevas acciones, cualquiera sirve. Ya nos contareis.

2020-04-08T14:55:31+01:00